INDICE PARA QUE VIAJES CON UNA ESTRELLA SIN NOMBRE

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viernes, 23 de mayo de 2008

cuarta entrega con olor a romerillos

MODO DE PREPARAR LA RECETA PARA HACER UNA NOVELA BLOGer: encender un fuego de cualquier tipo de llama, pero preferentemente se cuece en una hoguera… agregar el primer capitulo y revolver lentamente su contenido...

T 1 primer CHAPTER
Habitante de archipiélago
(de la serie historias y cuentos breves para emigrantes a otras dimensiones del ser)




Chévere MIAMI &
Copyright violeta&vicaria
(La
felicidad
no es
un destino,
sino una forma de viajar ).



Este capítulo fue escrito en julio de 2004, en la isla de Cuba

En una península de un raro verano entre pantanos las aves migratorias están llegando de los continentes a través de mares para huir del invierno en el otro lado del mundo. Caen como lluvia las flores amarillas de un roble aun enganchado a la estación de América, debajo del arbol se halla en duermevela Rip con su vieja escopeta de caza . Hoy es domingo 24 de junio, día de San Juan y ese mago Rip van Winkle que convive dentro de sus siete cuerpos sueña , y a poco hace un stop y levita en este sopor húmedo , y un checherecú susurra como un espíritu que quiere luz:

“Soy un elfo de Europa no me comporto como esos simples guijes charlatanes de arroyitos en las sabanas del Caribe, yo muestro lo que llevo dentro –enjoy it!—decirte los caminos es mi cruz”: ( y continúa un desvarío carraspeando su garganta de anciano fumador y repitiendo en perfecto inglés )
wis, whisperin, white coffee
whistle stop,
whizz kid,
whiting,
wildlife,
widnees,
womanize …) y luego cuando el viejo se orienta, torna su palabra en castiza como si los seres de este mundo lo entendieran mejor en español . Es su noticia de hoy a los emigrantes de otras dimensiones del ser:
ATENCION
“Hay una niña que busca a su abuelo perdido cierto siglo atrás. Ella va a llegar a donde me encuentro.Es la una del amanecer 24 de este junio cualquiera puede saber.
La niña se llama Sheila,le dice Rip al espiritu infinito.
Ella vive en un islote separado del mundo y no tiene residencia, duerme donde llega la noche. De día cumple varias misiones en un archipiélago de tesoros. Cría jutías y almiquíes, por amor y además por irle a la contraria a la extinción de las especies. Ha logrado enseñarlos a comer flores de niaoulies y hacerlos inmunes a las plagas de los continentes.
En cada una de las islitas del Caribe entierra jardines de piedras semipreciosas para personas sin optimismo. Programa esas piedras trasmutadoras de emociones negativas y eso le toma mucho tiempo. Una a una deben tocar su entrecejo para imprimir intenciones de alegría, entusiasmo, interés y servicio a la vida.
La niña de esta historia piensa más en los demás que en si misma mientras el salitre de mar purifica las piedras. Una a una restaura la energía enrarecida y un deseo queda registrado en la memoria de cada piedra con la impregnación de ondas equilibradas.Sabe que tiene su propio jardin y lo riega antes de salir al exterior de su alma…
A veces las caguamas vienen a desovar en la arena y descubren esos jardines de cien cantos y dejan sus huevos entre las violetas amatistas, las turmalinas rojas y verdes, y los lapislázulis sin pulir. Donde nacen las caguamitas se dispersan las piedras y los amarillos ojos de tigre de conceder prosperidad y citrinos para quitar las obsesiones se dispersan al universo con su mensaje. Estos animalillos cuando hibernan son como guijarros entre los jardines mágicos, la arena y las hojas de las thalassias.

En algunas islas del archipiélago donde la niña trabaja, viven culíes que nunca fueron esclavos en las fábricas de azúcar de las colonias españolas. Paisanos que no viven el engaño de que nunca les pagaran su tarea en los cañaverales y en vez de quitarse la vida porque no pueden retornar a sus tierras de origen, están tranquilos en cada sitio del archipiélago que han hecho a su manera y alli viven de las verduras que siembran en primorosos huertos plantados con semillas salidas de los talegos de sus amuletos para la buena suerte.Talismanes dados por sus esposas o madres antes de partir de los diferentes sitios de la antigua Asia.
Así son las colonias tailandesas, mezcladas con chinos y coreanos en un raro ajiaco oriental de agricultores, comerciantes y criadores de caballos.
La niña de este cuento busca a su abuelo por todas partes, es una huérfana de obligaciones mundanas e hija de padres perdidos en el imperio de los emigrantes a otras dimensiones del ser . Solo cuenta como atributo familiar con un diario de su abuela paterna llamada Neilana :un manojo de amarillos papeles que halla una tarde en una iglesia de Puerto Príncipe cuando procura por la inscripcion de su nacimiento . Como no la encuentra, ella misma se pone el nombre de Sheila y se bautiza metiendo la cabeza en la pila de la iglesia. No la traumatiza la falta de tener padres que le dieran sus generales porque también son emigrantes a su vez y se han ido a quien sabe donde. Ella comprende que como tantos otros seres de este universo sus orígenes están perdidos. Los escasos recuerdos dejados a ella han sido escritos por su abuela en ese diario oculto por la autora que lo escribe en los raros de ocio mientras vende objetos primorosos que traen los hombres del oriente. Sheila, entre sus obligaciones en el archipiélago, es ayudante de un alquimista conocido desde que el mundo fue antlguo, e indagador por lo que aun falta por saberse. Por eso el sabio envía a la infanta a los montes en busca de plantas para sus remedios espagíricos. Y de tanto servir a ese alquimista llamado Paracelso, ella también se ha convertido en una experta de las fuerzas del universo. En un laboratorio hace las rotaciones de primavera, verano, otoño e invierno.En los matraces dinamiza los fluidos, inspirando y expirando en un estado muy parecido a la contemplación. Pasa los días, que no dedica a colectar plantas y a purificar piedras, en el acabado de maceraciones de sulfures y mercurios y otras sales elementales. Sheila en las noches de luna llena hace remedios de agua de luna y en las noches muertas envasa los que vibran en la armonía de las poesías. El alquimista lee versos con anhelos de amor y destruyen la angustia de la separación, y ese vuelo de la voz queda impregnado en el agua de tranquilos manantiales que ellos embotellan con la información curativa. Juntos también en las noches más límpidas del verano meten en los frascos la luz de las estrellas en las aguas condensadas del rocío porque son los más recomendados para reencontrar la esperanza en las mentes más obstinadas a lo oscuro. Ella tiene el espíritu perfumado y tranquilo de los elfos y la versatilidad y paciencia de los duendes. Su abuela materna le enseñó el viernes santo antes de morir, a tomar el agua pasada por un papel donde se escribe un Padre Nuestro como supremo acto de transmutación para aceptar pureza y humildad. De todas las islas llegan las palomas con los mensajes a donde tiene que entregar los remedios a los enfermos, ungirlos de los aceites esenciales y masajearlos para reorganizar los siete cuerpos de cada persona y dejarla dormida entre los sahumerios que dan el toque de gracia a la concreción del cuerpo físico.
Sheila sabe que falta muy poco para su reencuentro con el abuelo perdido, la abuela paterna le ha dicho que en su ultimo viaje rumbo a los montes Whikney de las Sierras Nevadas, robó el espejo de la paciencia y ella debia tenerlo para la transparencia de sí misma. Intuye como alisar un corazón estrujado como el papel que guarda la ilusión de la abuela por el hombre de su vida. Sheila quiere la inocencia de ese corazón perdido, encontrar el plomo de LA FE y con esta fuerza poseer todo.Se siente muy curiosa por atravesar el mar tenebroso. Es guiada por UNA INTELIGENCIA muy superior que la impulsa a navegar AL norte , allá donde anda su abuelo.Ella toma un enorme matraz del laboratorio de Paracelso, destapa su contenido luminoso de estrellas e ilusiones y se mete dentro para que las aguas de su deseo la lleven a su destino.

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